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Archivo mensual: mayo 2010

Árbol en invierno, árbol en primavera

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Hay días…

Normalmente soy feliz, en serio, pero hay días…

Normalmente muero de la risa con cualquier simpleza a carcajada limpia, pero es que hay días…

O a lo mejor sería más exacto decir: pero hay momentos…

(Lo malo es que los “momentitos” luego me duran el 99.9 por ciento de mi tiempo, pero neta soy feliz)

Decía, entonces, que hay momentos en los que tengo cara de nadie se me acerque

Hay momentos en que tengo expresión de hastío infinito.

Hay momentos en que, contrario a mi costumbre de manejar con toda corrección (que no tiene nada que ver con la velocidad, por favor), me dan ganas de gritarles a los peatones:

-¡Órale, cabrón, mueve tu gordo trasero, que no estamos en Suiza, ubícate!!!!!

Y me paso los semáforos en amarillo, y no cedo el paso a nadie y así.

Hay días en los que una de las jefas mayores se cruza en mi camino (maldita sea, cómo no me fijé para cambiar de ruta a tiempo) y, cuando hace el intento de saludarme de beso, contrario a mi habitual buena educación y total hipocresía laboral, yo, rápidamente, la saludo primero sólo con la voz y le digo: ¡Que pase bonito fin de semana!

Y el resto de la tarde me parece más habitable.

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Te guardaré en mi caja rota, vestiré de negro

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Lo mío no es curiosidad, lo mío es morbo del más barato.

Soy el ratoncillo hipnotizado por la serpiente.

Soy el imán de lo miserable.

Pero cómo disfruto, no se qué placer encuentro en dormirme arrullada por Pare de sufrir (por poner sólo un ejemplo), me fascina. El acento brasileño, las orejas puntiagudas de los iluminados, sus ojos saicos, la vehemencia de su discurso, los testimonios REALES de la gente, la puesta en escena con los protagonistas, pida su milagro. El colmo de lo perverso, el colmo de la miseria, el colmo de lo humano. Repito, me fascina.

Es tan fácil creer todo lo que dicen. Es tan fácil querer creerlo. Podría creerlo.

Soy fan, también, de los canales cristianos, sobre todo de los programas donde los predicadores sueltan su sermón en auditorios archienormes. No mames, soy el ratoncillo escuchando su pregón, que dan a gritos, ojos desorbitados, estandartes de la verdad y la salvación, explicando, EXPLICANDO pasajes de la biblia “y ahora abran su biblia en tal y tal y lean conmigo”.  ¿Te imaginas ser un pastor? ¿Te imaginas tener tanto poder sobre tu auditorio? ¿Se lo creerán de a deveras o cómo le hacen para interpretar semejante papel? ¿Y qué será peor? Acabando su sermón van a su mansión y mandan traer unas veinte putas y las drogas más puras y ahora cuánto gané con estos pendejos.

De los predicadores, el que más me fascina es Cash Luna. Confío en que nadie de por aquí lo conozca (pura gente sana y cuerda), por eso, para llenar tan infame vacío de información, pongo dos videos con el monito en cuestión, dando su sermón en auditorio, iglesia o sepa la chingada qué; y en un magno evento en un estadio o algo por el estilo realizando milagros. Sí, no mames, MILAGROS: toca a la gente con la mano y cura cáncer, parálisis y cualquier mal instantáneamente.

Fijáos en su capacidad pregonera, todo está fríamente calculado: la voz (que en you tube se oye como las ardillitas pero no es así), su caminar, su ropa, su tic de mover la cabeza y el hombro, SUS OJOS, sus ojos super saicos, sus movimientos, sus miradas, blablablá.

El Mal existe en los ojos de estos cabrones y por eso no puedo dejar de verlos

Pues ya estuve en una sesión de milagros, en vivo y en directo.

Logística impresionante con 8mil monitos a cargo.

Qué gusto ver a la presidenta municipal presidiendo un acto religioso para preservar el estado de derecho laico, patrocinado con mis impuestos. Ya vienen las elecciones.

La presidenta recibiendo la bendición, no mames.

Zona vip

A los cinco minutos ya estaban todos en éxtasis

Venía gente de todo el país y de centroamérica, muchos a punto de morir como este pobre monito. Horrible.

Cubetísimas, numeradas, para el dinero que tenían que dar ANTES de los milagros. La gente daba billetes de cincuenta pesos para arriba. Eran alrededor de 25 mil monitos. Hagan cuentas.

De por sí la gente me da miedo. Las multitudes me dan pánico, de niña el único motivo por el que lloraba era para no subirme a un camión lleno. Y ahora, por mi propia voluntad, entré a una multitud de 25 mil personas, en éxtasis.

Mis padres, fanáticos laicos, nunca me llevaron a una misa, con suerte estoy bautizada porque tampoco se trataba de terminar en el infierno o el limbo. Así que ya de por sí una misa apostólica católica romana, como debe ser, ya es algo violentísimo para mí, y ahi voy a estos menesteres…

Lo que vi, los olores, las miradas, enfermedad, el pinche trajecito de Cash Luna de super lujo, exquisito, la puesta en escena de los milagros que la gente se creía con fervor infinito…

Sí fue una experiencia religiosa del horror.

Prometo no volverlo a hacer.

Necesitaré otros veinte años de terapia para superarlo.

A tientas

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Hoy me ofrecieron y regalaron (enjaretaron, más bien) dos quesadillas a pesar de que dije NO. Las recibí y no las comí. De hecho las tiré. La persona que me las dio está enferma de algo raro, vive a base de grandes dosis de cortisona, lo cual le ocasiona una serie de males horrorosos, los visibles: se le cae la piel como escamas, ojos de sapo, piel morada. Y huele mal, muy mal. No a mugre; es un humor denso y persistente.

No las comí y en cambio tuve pensamientos horrorosos y escalofríos.

Por cierto, para aumentar mi paranoia, superstición e hipocondría, en el pueblo es costumbre el uso de hierbas y venenos. Sé de primera mano casos de hombres que han sido “trabajados” con hierbas como el toloache –que sí existe y de superstición no tiene nada, es un veneno que ataca el cerebro y te deja idiota-. Hay uno que otro vagando por las calles, la gente me dice: “ése era ingeniero, ése trabajaba en gobierno, ése tiene una casa muy grande, ése…”

Justo hace una semana, una monita me contó que a su sobrina le dieron algo en una fiesta, un chavo con el que ella no quiso andar. Al otro día tuvo calambres todo el tiempo, permaneció acostada porque las piernas no le respondían, las tenía dormidas. (Aquí ya estaba yo muerta de miedo y horror, pensaba “dios, la dejaron paralítica”, pero no, iba a ser peor). Al otro día el cuerpo volvió a la normalidad pero empezó a desvariar, a los tres días, ya estaba loca. Ahora, dos meses después, grita y agrede a todo el que se le acerca. La han llevado a todos los hospitales del df, neurología, psiquiatría, tomografías, análisis. No le detectan nada. La chica tiene 16 años.

Es la historia más terrible que he escuchado. Es peor que un asesinato. ¿Cómo puede alguien hacer algo así?

Fin

Quinientos pesos

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A ver si aprendo (aunque lo dudo mucho, porque no ha sido la primera vez)

-Un tanque más un cuarto de gasolina

-O sea, tres o cuatro viajes al df.

-O sea, no sé cuántos viajes al trabajo.

-Diez entrenamientos de spinning.

-Una blusa.

-Una falda.

-Un suetercito

-No sé cuántos tragos (que no sea cerveza, plis, iuc)

-Un coordinado de panti y bra bien lindo y elegante

-Un corsé de encajito al que le traigo ganas desde no sé cuándo.

-Unas ocho comidas para llevar de la Zarza, deliciosas.

-Un mes de cable con hbo.

-Dos meses de cable básico.

-Cuatro bimestres de luz

-Medio tanque estacionario de gas

-O sea, medio año, MEDIO AÑOOOO MALDICIÓN, de agua caliente en el baño.

-Tres peluqueadas de mi shnautzer

-O sea, una año de peluqueada del perro

-Dos pedicure

-Un corte de cabello

-Dos o tres discos originales, un chingo de piratas

-Una cena

-Diez entradas al cine

-12 lavadas de coche

-18 té chai

-30 jugos verdes

-Unas arracadas de plata

-Una pulsera de plata

-45 jugos de arándano

-(Casi hasta el último, claro) Un libro o dos, dependiendo. O la quinta parte de Las memorias de Casanova, edición completa y blablabla

-No sé cuántas horas de trabajo

-Dos bolsas de no sé cuántos kilos de alimento para perro.

-Dos macetas bien bonitas para adentro de la casa.

-Una sesión de spa

-Cinco pantimedias con grabados, preciosas

-Casi un maquillaje Clarins

-Una crema autobronceadora

-Cuarenta cajitas de leche santa clara sabor capuchino

-O sea, cuarenta desayunos megaexpress

-Mes y medio de renta de celular

-Un delineador y medio para los ojos Clarins.

-Cinco casi seis helados Häagen Dazs

-Media cita con el dentista.

-Tres radiografías sencillas de mis dientes

-No sé cuántas medicinas

-Seis películas para mi cámara

-Diez focos ahorradores

-Veinte botellas de suavizante de tela

-Veinte quesadillas, veinte tacos, veinte alambres, veinte sushis, veinte hamburguesas, veinte sopes, veinte veinte veinte. Bueno, no, pero sí.

-Tres o cuatro entradas al teatro

-Dos entradas a un concierto

-Dos entradas para Carmen

-Una noche de motel

-Ocho rodilleras elásticas

-Un par de guanteletas de box

-Cinco silbatos

-Diez llamadas

-29 condones (también al último)

-¿Cuántos viajes de metrobús? Nunca me he subido, qué trauma

"Venga, dale, una sonrisita"

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Hay un café en el pueblo que me encanta, el café y el lugar. Y también hay tragos y platillos y vinito. Por su decoración guanabí-bohemia-chic-cool-cosmopolita-urban-blablabá y las que falten, porque ponen una estación de radio de nueva york de jazz, porque los viernes hay música en vivo de  jazz y blues y así, es el único sitio en el pueblo que me recuerda la “civilización”. (Ash, ¿por qué últimamente como que muchas palabras las debo poner entre comillas? como que la vida misma se me hace entre comillas. Es lo malo de hablar sola pero en voz muy alta).

Ah, claro, y porque uno de los de la barra (en la foto) es el Ben de Felicity de petatiux. Sí está muy guapo y se ve que es buenísima onda, como el de la tele; y así ya me siento en la esquizofrenia total de estar en su café de nueva york.

Ah, y además porque me gusta ir sola porque a Ratita le caga el lugar; y porque cierran hasta las doce o más tarde y voy con mi compu a gorronearles el internet bien a gusto.

Bueno, pues el otro día estaba yo bien feliz en la barra escribiendo mi magna obra y escuchando al monito que tocaba el sax bien chingón y que empieza a diluviar horrible. Las multitudes que estaban en el patio entraron a refugiarse y eso parecía estación Centro Médico en hora pico. Una monita puso su silla junto a mí y que siento su vibra rara. No sé explicarlo, pero de todos los que estaban amontonados a mi alrededor, ella era la única que me molestaba. Terminó de llover y el lugar se despejó. La monita se quedó y un mesero que empieza a secar la inundación. Todo normal, y ella que empieza a hacerle conversación con obvia desesperación.

Aquí cabe aclarar y reiterar que soy una total discapacitada en las relaciones sociales. No sé de qué van ni qué códigos se intercambian ni nada de nada. Me da mucha risa que una vez, en la escuela, debía yo de tener como diez años, mi “amiga” me dijo “no, es que le aplicaron la ley del hielo”. O sea, yo no tenía ni puta idea, me imaginé unos cubitos de hielo y me quedé con la duda hasta que años, aaaños después no sé cómo descubrí en qué consistía semejante pendejada.

Bueno, pues habiendo aclarado el punto, imagínense cómo estaría de grave la monita del café que HASTA YO me di cuenta inmediatamente de que estaba haciendo el ridículo horrible. El monito le contestaba con una condescendencia sincera “sí, ajá ¿a poco? mmhh” y la monita bien emocionada contándole su vida entera, que no era del pueblo pero que el lugar le había encantado, “me van a tener aquí todo el tiempo, ¿eh?” y así. No, pero además como instalada en el papel de seductora nonoo, de pena ajena.

Luego, que se sienta junto a mí. Fue horrible. Yo digo que debe haber un tipo de tara o trastorno psiquiátrico que consiste en que la gente no tiene consciencia de su cuerpo, sus dimensiones, y no sabe que dos cuerpos no pueden ocupar un mismo lugar al mismo tiempo. Porque hay personas que te avientan, se te restriegan, te enciman, como si nada, como si  no se dieran cuenta y de veras no se dan cuenta. NO tienen idea de un espacio propio, del  sentido de territorio y ve a saber. Pero cómo me cagan.

Y esta tarada padecía el trastorno. O sea la barra es más que amplia y se me repegaba horrible. Neta que llegué a pensar que me estaba acosando sexualmente y toda la cosa.

La soportamos durante horas, porque la idiota se fue casi hasta las doce. Y les hablaba a todos los monitos, siempre con el mismo cuento, como a Ben, con su voz más dizque seductora: “no, y este lugar me encantó, aquí me van a tener”. Ben: “¿quieres una copa para tu cerveza? Ella: “ay, ¿por qué una copa? ¿así sabe mejor? a ver, explícame lo de la copa, ay ¿a poco? ay….”

No, un espectáculo francamente lamentable. Cuando se fue, no sin antes bajarse de la silla dándome mi correspondiente arrimón, todos hicimos una cara de habernos librado de la peste. Y eso que yo no interactúo con los monitos más que como vil clienta y no más, y hasta nació como una complicidad de miraditas y sonrisitas contenidas.

Apenas salió por la puertecilla del patio y todos empezaron a burlarse, pobre.

De verdad que esas personas me deprimen. Y me provocan horror y compasión. Pena ajena, sincera, no mal plan. Es que todos se burlaron y ni cómo defenderla. ¿Y cómo es posible que coquetee (si a eso le le puede llamar coqueteo) con tanta desesperación y desatino que, en vez de que le hagan caso (con eso de que “los hombres nunca dicen que no”) todos la manden a la chingada y además se mueran de la risa?

Y no era fea, ni gorda. Sólo es errática.

Pero seguramente ha de ser feliz, y yo no.

(¿Y realmente es la gran tragedia hacer el ridículo? Total, si la vida misma es un gran ridículo (por lo menos la mía, sí)).

Aquí debería ir una fotografía

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“Eres una niña muy especial. Te quiero mucho, de verdad, no sabes cómo te aprecio te adoro significas mucho para mí, me da mucho gusto haberte conocido. De verdad te quiero y necesito decírtelo. Se nota que tienes algo, tu forma de ser, tu persona, tienes mucha capacidad y se nota, tienes muchas cualidades que no has explotado, que no has sacado a toda su expresión, se ve que tienes mucho por dentro…blablablablablablablablablablablablabla

De verdad cualquier cosa que necesites dime con toda confianza, me dará muchísimo gusto poder ayudarte, lo que quieras de verdad, dime, cuéntame, porque –y vuelvo  a lo mismo y no me importa- te quiero mucho, te aprecio, eres muy especial, no en plan de vamos a acostarnos o que te quiera echar al plato, ya sé que siempre dicen que todos los hombres somos iguales y que nada más queremos una cosa y no sé qué, nonononono, yo te quiero en una forma sana –y vuelvo a lo mismo- es que eres muy especial. Quítate ese freno, porque tú traes un freno snif snif snif sí es cierto, mira, no está tan el maldito este haz algo, tú adelante harás muchas cosas zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz yo te he visto hacer tantas cosas diferentes, has hecho esto, has hecho aquello ¿te acuerdas de..? ay no me recuerdes eso, no inventes hiciste eso hiciste aquello y cuando escribiste tal, oye ¿por qué no escribes un libro? Porque ya sabes lo que dicen: el que no hace un libro… y tú hasta qué tal que resultas buena escritora porque esa vez que hiciste blablablablablablablabla y encuéntrate, por favor, que te quiero mucho que –y vuelvo a lo mismo- de verdad te aprecio y eres muy especial y…”

Las personas se dividen en las que te quieren y te buscan y quieren ser tus amigos y tú no les haces caso; y las que quieres y buscas y quieres que sean tus amigos y darías todo por ellos y te conmuevben y te interesan y no te hacen caso.

Just you just you just you just you

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Hay mentecatos que les sacan los ojos a los pequeñuelos, les cortan las piernas y les atan las manos, con el objeto de exhibirlos y de implorar la caridad. He aquí por qué tengo miedo al ver todos estos niños. Marcel Schwob, La cruzada de los niños.
…porque por encima de todas las potencias de la tierra y el mar, la fe ferviente y la inocencia de los niños puede realizar las más grandes empresas… Jerzy Andrzejewski, Las puertas del paraíso

Pues por azares del destino, porque mi reloj biológico ya empieza a dar las primeras alarmas alarmantes de descomposición y decadencia y, sobre todo, porque no tengo nada útil que hacer en la vida, pregúntome yo muchas cosas: ¿qué onda con la vida misma? ¿Qué onda con las telenovelas del dos, y del trece y de cadena tres? ¿Qué onda con la juventud de estos tiempos tan turbulentos que dice “qué onda” (la juventud dice, no los tiempos), nada que ver con las juventudes ilustres de mis tiempos? ¿Qué onda con la infancia, “el futuro de la humanidad”? ¿Me reproduciré atendiendo al llamado de la selva? ¿Habrá una sabandijita o un sabandijo junior? Y si l@ habrá, ¿será, cual debe ser, diferente a todos los demás engendros del mal gritones y chillones y malcriados y apestosos?

Y es aquí cuando comienzan los problemas, porque si no me preguntara yo tanta pendejada, desde hace diez años aprox o cinco o tres o dos o ya mismo me hubiera reproducido, y todos tan contentos, mis papás y la sociedad entera no me molestarían exigiendo un renacuajo y que por qué me casé entonces y blablabla y el o la sabandijita ya con su vida echada a perder por mí pero viv@ al fin y al cabo y el ciclo vital continuaría como debe ser.

Pero no, uno sigue en la divagación y la vida bien gracias y los óvulos a la basura cada mes. Afortunadamente la naturaleza es sabia y por cada papador de moscas como yo hay mil8mil monitos que se reproducen sin pensárselo siquiera y el futuro de la especie está más que asegurado.

¿O no?

¿Acaso hay otros factores a considerar sobre el incierto futuro de la especie y el mundo terráqueo? Ay no, claro que no, si las hormonitas dictan que hay que multiplicarse para dizque vencer a la muerte y tener a alguien que nos cuide en nuestra vejez y olvidarnos de nuestra propia vida por los próximos veinte años mínimo y de paso desquitar nuestros traumas, taras y frustraciones con la pobre descendencia y de paso depositar en ella nuestras ilusiones y sueños fallidos.

Y preguntarse cosas, a veces (muchas, en mi caso) tiene que ver con la ilusión de “planear” y controlar. Y pregunto: y cuando l@ tenga, si l@ tengo, ¿cómo será el asunto? O sea, porque lo de menos es fabricarl@; pero ¿y después? ¿Con qué se come o qué? ¿Qué onda con ese ser, con ese pequeño monstruo?

Y vienen más problemas. Y busco respuestas en la gran experiencia de la gente que se ha reproducido. Y me encuentro con que ni siquiera se lo han pensado, sólo pasan los días y ya. Me miran con cara de extrañeza total. Pues nace y ya ¿no? Pues tengo hijos porque pus hay que tenerlos  ¿no?

Hay algunos que sí me responden:

Monita A (con cara de suficiencia absoluta, con voz fortísima, casi grita, con ademanes a todo lo que da y dejándote en claro que te está diciendo la verdad absoluta) vomita a todo tren lo siguiente: ¡Tienes la obligación de mostrarle a tus hijos lo bello que conoces, si yo aprendí lo bello del arte pues órale hijitos aprendan música o en este caso ballet!

¡Entras a teatro, quieras o no, órales!!!

El arte te va a dar la sensibilidad, la parte cognitiva como quiera la vas a aprender, desarrollar tu creatividad, si de pequeñito no lo vas dirigiendo no lo vas a tener de grande, a través de lo lúdico, el mundo se les va a abrir de otra forma. Yo creo que me alucinaron los maestros de mis hijos, yo los metí a cuanto taller había y les exigía a los maestros que los  corrigieran.

DEBES de iniciar con la natación porque la natación le va a ayudar a su desarrollo motor. Tratar como papá de abrir todas las posibilidades, qué hay para yo llevarlo para que desarrolle otras habilidades, y no quedarse con la escuela porque esa es una falacia, no que te aguante todo un concierto pero a lo mejor unos minutos que vea todos los instrumentos. MIRA los pétalos, los troncos el agua, poco a poco y después se van a detener a observar cada cuadro y te van a decir mira mamá qué bonito, éste me gustó. Es todo un proceso educativo.

Nosotros escuchábamos ópera, escuchábamos a Pavarrotti, y mi hijo me dijo “quiero estudiar italiano” y no me lo dijo dos veces, y lo llevé. Y yo llevarte, conducirte. VEN, COMPRÉ BOLETOS PARA LA ÓPERA, VAYAN, VAMOS, ESCUCHEN, FÍJENSE, ALÉRTENSE EN LO QUE LOS RODEA.

ES COMO…. QUE EXPERIMENTE MI NIÑO (CON  EXPRESIÓN YA NO DE SUFICIENCIA, SINO DE SAICA TOTAL)

A LOS TRES AÑOS A TEATRO

DESDE BEBÉS TRABAJAMOS LA COORDINACIÓN GRUESA

LE GUSTA Y ME ENCANTA PORQUE ES LLEVAR RITMO CON LA MÚSICA DEL PIANO, ES LLEVAR RITMO, COORDINACIÓN, LA  PARTE ESTÉTICA, EL DISFRUTE DE LA MÚSICA, EL MOVIMIENTO COMPLETO, YA LA LLEVÉ A VER FUNCIONES, CLARO, YA VIO LO QUE ES, YA SABE LO QUE ES, HE VISTO CON ELLA PELÍCULAS DE BAILARINAS, DESDE CHIQUITA LA LLEVÉ A CONCIERTOS, LOS VAS ACERCANDO, LOS VAS ACERCANDO.

YA LA METÍ A LOS SCOUTS (no mamar, los scouts!!!!!), ALGO TRABAJARÁ, EL TRABAJO EN EQUIPO, LA RESISTENCIA, PASAR EL BORDO, (¡pasar el bordo! claro, algo fundamental) QUE A Mí ME PARECE TAMBIÉN ESTO MUY IMPORTANTE, LES VAS DESPERTANDO OTRAS SENSACIONES, EL INTERÉS POR LOS ANIMALES, ¿NO?

CÓMO RELACIONARME CON MI CHIQUITO, DÉJALO QUE TOQUE, QUE PUEDA PERCIBIR, Y TODO (MENEANDO LA CABEZA Y LEVANTANDO HORRIBLEMENTE LA VOZ Y CON MÍMICA) QUE TREPEN, QUE VEAN QUE HAY HOJAS DIFERENTES, O SEAAAA, ES MUCHO MÁS QUE NADA MÁS VENGO Y LA LECTURA Y LAS CANCIONES.

Yo: ay no mames, esa actitud de tengo la verdad sí que me da cosita y hasta comezón. Pobres de sus hijos. Y puros verbos imperativos, ¿se fijaron? ¿Hay algo más cagado que ordenarte a gritos, y con la razón de tu lado: ÓRALE, ESTUDIA ARTE, SÉ CREATIVO!!!!!?

Monito B (es muy inteligente, estudioso, exitoso y tiene 8mil hermanitos): Pues mis hermanos siempre fueron muy estudiosos y despiertos desde chiquitos. Ana aprendió sola a leer desde los tres años, y la estimulamos y todo sabía. Pero cuando entró a la escuela se aburría enormemente, todo se le hizo muy fácil y la pasó muy mal, sufrió mucho. Así que con mi hermano el más pequeño, en cuanto vimos que también quería leer, le quitábamos los libros o las letras y lo llevábamos a jugar. Entró a la escuela sin saber leer, en igualdad de condiciones con sus compañeritos, así que no se aburre, aprendió rapidísimo a leer, juega, es inteligente, se relaciona bien con sus amiguitos, él sólo se pone a estudiar.

Yo: ¿pero y si tiene habilidades para el arte, para esto o aquello, y tú no lo llevas a ningún otro curso?

B: pues sí dibuja pero en casa, jugando. Pero creo que debe jugar y punto

Yo: ¿Peeeero no es ahorita la edad para explotar sus cualidades artísticas si las tiene?

Monita C (ésta ni siquera descripción merece): Ash, pues mis hijas sí dibujan bien bonito, pero yo no las voy a llevar a ningún lado, qué flojera. Ellas se ponen a dibujar en sus cuadernos y ya. Y me da flojera llevarlas a danza o cualquier otra cosa, que se conformen con la escuela. (Además les pega bien cabrón y las tiene bien desnutridas, pero esa es oooootra historia de la infancia de nuestro mundo).

Habiendo realizado este enorme y exhaustivo estudio de campo, quedé peor que antes.

Primera conclusión: nadie sabe, nadie supo. Que el señor bendiga a los pobres chamacos.

Analicemos detenidamente los casos presentados. Bueno, no. Hagámonos preguntas:

¿Los estimulas o no los estimulas?

Ash ¿y qué es eso de la estimulación? Cuando mi abuelita, no había esas mamadas.

¿Los llevas a mil cursos o sólo a la escuela?

¿Y qué tipo de escuela?

¿Que saquen 10 o 8?

¿Cómo sabes si es estimulación o sobreestimulación?

Si los llevas a cursos ¿los aburrirás, los saturarás, les anularás su creatividad, odiarán el arte?

Si no los llevas a cursos ¿se perderá el artista que el mundo entero estaba esperando?

¿Cómo hacerle para que se divierta con los cursos y no que se agobie?

¿Que sea el mejor estudiante de su clase o que sea promedio?

¿Habilidades intelectuales, artísticas, sociales o emocionales?

¿Y cómo trabajas cada una de ellas?

Y si los llevas a mil cursos ¿no le estarás enseñando a intentar todo y no concretar nada?

Bueno, para empezar, ¿qué diablos es un niño? Antes ni siquiera existían, eran como personitas incompletas y nada más. Creo que ni a alma llegaban los pobres, o sea que ya avanzamos un chorro. Y tampoco los aventamos al monte si vienen defectuosos.

(Y aquí hay que gugulear las estadísticas del INEGI, UNICEF y anexas para ver cuánto hemos avanzado en derechos de los niños, su alimentación, educación, violencia, abuso sexual, trabajo infantil. O darnos una vuelta por la cuadra para apreciar dichas estadísticas en vivo y en directo).

Segunda conclusión: Nadie sabe, nadie supo. Y así está bien. Y no hay respuestas concluyentes, y no importa. Y los chamacos ya vienen con su temperamento incluido que, combinado con el carácter y la personalidad que desarrollen, resulta vayan ustedes a saber qué. Cada personita es única, diferente e insustituible.

Y hay papás académicos con 8mil posdoctorados bien acá, cuyos hijos son un desastre total en la vida. Y hay hijos felices o exitosos o genios cuyos papás apenas si saben leer. O hijos maduros cuyos papás están en la cárcel. O hijos alcohólicos o drogadictos cuyos papás nunca se emborracharon siquiera. O hijos abstemios cuyos papás murieron de cirrosis. O hijos alcohólicos de padres alcohólicos. Y así hasta el infinito.

Así que nada está garantizado, no hay fórmulas. Bienvenida sea la incertidumbre. Bienvenida sea la vida.

Tal vez, y sólo tal vez, la única tareíta de los padres sea ésta:

“Que vivan su niñez. De otra manera, los hijos son como una parte de la madre. Es menester que los padres sepan que todo lo que los hijos adquirieron, experimentaron, vivieron con sólo el padre y la madre o sólo para complacer a los padres debe caer, como hojas muertas, en el momento de la pubertad. El adolescente sólo retiene de su niñez lo que ha sido integrado, no con sus padres solamente sino con muchas otras personas al mismo tiempo.

Ahora, ¿qué quiere decir eso de urgirlos? En todo caso, puedo asegurar que es muy malo para un niño saltar un grado. Si el niño puede aprender a leer, a escribir y a contar con la madre y el padre, muy bien, y hasta es mejor que si lo hace en la escuela, con la condición de que tenga otras posibilidades de frecuentar a niños a partir de ese momento para participar en juegos o en actividades de taller.

Los niños son todos inteligentes. La inteligencia escolar no es casi nada al lado de la inteligencia general. La inteligencia significa dar un sentido a todo en la vida; no es sólo la inteligencia de la escuela. Es preciso relacionar todo lo que se ve y no reducirlo todo a los términos escolares. Quisiera que los padres comprendiesen que es necesario desarrollar la inteligencia y la sensibilidad ante la vida por todos los medios de que dispone el cuerpo para expresarse.

Hay naturalezas que se abren muy pronto a muchas cosas, pero esa no es una razón para empujarlas exclusivamente a la vida escolar. La probidad de carácter, el amor por la naturaleza y su observación, las plantas, los animales, la alegría de vivir, la inventiva industriosa, la destreza manual y corporal, la afectividad, la experiencia psicológica de los demás y de la vida colectiva, la aceptación de la diferencia de los otros, la aptitud para hacer amigos y conservarlos, el conocimiento de la historia de su propia familia, de su ciudad, de su región, de su país, el despertar de la sensibilidad al arte, a las manifestaciones culturales, la afición por los deportes, el sentido de la propia responsabilidad, la curiosidad por todo y la libertad de satisfacerla, todas estas son cualidades que a menudo no se desarrollan cuando el éxito escolar es el único valor por el cual los padres aprecian a su hijo”.

Dolto, Françoise: Niño deseado, niño feliz. Claves para aceptar, comprender y respetar las particularidades de sus hijos, Paidós, 1997, pp. 48-50.

Sí, eso: aceptar, comprender y respetar las particularidades de los engendros. Nada más.

Ash, si con trabajos  me acepto, me comprendo y me respeto, ja.

Conclusión final: no hay conclusión.

Y ya. Coman frutas y verduras