Canal RSS

Archivo de la etiqueta: dinero

Parte de novedades

Publicado en

Me he quedado sin computadora. Tenía una notebook de lo más chafita, la más barata del mercado, sólo servía para conectarse a internet y como máquina de escribir, pues cuando me la compré era todo lo que necesitaba. Pero ya después empecé con la foto y resulta que necesito una compu decente para que aguante el photoshop…

Y ahora me he quedado sin nada. Mi compu murió, así nomás. Y lo peor de todo es que allí tenía guardadas todas mis fotos, cientos de fotos, en una memoria virtual pero creo que ya las perdí porque lo que se murió es el disco duro, y no sé si la información pueda recuperarse.

Dos carpetas de fotos no eran mías solamente, eran portafolios que hicimos en grupo, no sé qué hacer, me van a matar 😦

Y ahora estoy en un dilema: obviamente NECESITO otra compu, porque hoy en día es artículo de primera necesidad ¿verdad? Pero no tengo presupuesto. En la urgencia, voy a comprarme otra notebook chafita, aunque ya no taaaaan chafa como la que tenía, y seguiré con la necesidad de otra pc grande que aguante milochomil programas.

Qué bajo he caído, tener dilemas así, y resignarme a comprar pa’lo que me alcance a 18 meses sin intereses…

Mientras tanto, ¡morimos de calor!!!!!!! Horrible horrible, nos asamos, ya llevamos meses en el infierno, y en el pueblo nomás no llueve. A veces medio se nubla, pero no llueve, y el bochorno se recrudece. Es increíble, en los años que llevo aquí nunca había pasado, siempre hacía frío mañana y noche; y ahora ya llevo meses en ropa de verano todo el día: falditas, vestidos, blusitas delgadas…

El apetito, sin embargo, no se quita. Con este calor, me he vuelto adicta a los frapuchinos y mocas frappé, diario me compro uno, apenas para equilibrar un poco mi termostato. Obviamente el del jekemir es el número uno, le siguen los del café de Liverpool (¡sorpresa!), los de Santa Clara, y los demás. Acompañados de pastelines como éste:

El filete de pescado en salsa de huitlacoche:

Y también helados al por mayor. Moyo ya llegó al pueblo, así que arraso también:

Aunque no le hago el feo a los de Santa Clara, a los de yogurt, a los jagendaz, a los del tianguis…

Anuncios

La nada y las haciendas

Publicado en

Últimamente no puedo enfrentarme con éxito a la página en blanco de mi blog, como podrá verse. Y sigo igual, así que recurro al recurso barato de publicar fotos equis.

He aquí algunas cosas que he hecho. He ido a algunas haciendas a poca distancia del pueblo dizque a sacar fotos. Sumamente deprimente, en primera porque a mí los pueblos terrosos no me gustan ni para pasear ni para sacar fotos ni para nada, y en segunda porque no hay nada más horrible que encontrarte en medio de la nada, entre paisaje desértico y miserable, con algo así:

Y que presencies en vivo y en directo la esclavitud a todo lo que da. Decenas de empleados entrenados como perros impidiéndote la entrada “porque déjeme decirle al dueño, que viene a pasar el fin de semana”, todos cabizbajos. Viene el dueño, va de salida, y desde el coche nos da permiso y deja instrucciones a sus esclavos: “Llévalos al patio, y a las caballerizas y a la piscina y al acueducto; y haz esto, y haz aquello” todo sin mirar a sus esclavos, todo como si le estuviera hablando a una rata asquerosa en vez de  a una persona. Y el otro nos escolta con una lealtad a su dueño que ni el perro más entrenado.

Caballerizas:

Un ganso me atacó por sacarle fotos, de hecho tuve que correr:

Para entonces ya mi resentimiento social estaba a todo lo que da. ¡Yo quiero una hacienda para mis fines de semana!! Bueno no, la verdad una hacienda en medio de la nada como que no.  Moriría de la aburrición y no me gusta tener esclavos. Pero sí quiero tener mucho mucho dinero para vivir en una ciudad fregona del mundo, y dedicarme a pensar en la inmortalidad del cangrejo. Prefiero mil veces vivir en un cuarto de azotea en N.Y. que en una hacienda en  medio de la nada.

Fulanito mejor intentó suicidarse:

Los pollitos también prefieren morirse:

Luego fuimos a un mercado deprimente:

Barbacoa de pollo:

Fotos antiguas:

Y ya.

 

Perspectivas

Publicado en

O ya estoy sufriendo los males de la tercera edad, o el cambio climático sí ya está muy cabrón (bueno, sí lo está, de eso no hay duda), o estoy muy sensible, o todo junto; pero ya todos los días que he ido al df en estos últimos dos meses he sentido un frío medio cabrón, lo que nunca en el defe.

Y como se supone que nunca hace frío en el defe, y menos un frío perrísimo como el que hace aquí en el pueblo, pues siempre me voy al bien primaveral, si acaso con un suetercito ligero, y sopas que en la tarde ya siento frío y no tengo más nada con que taparme, y mi garganta tan chafa que tengo, y toda mi colección de veinte mil bufandas que tengo guardaditas en mi closet pueblerino, y entonces ya van un chingo de veces que al otro día se me cierra la garganta, y entonces aplico el remedio prohibido de automedicarme, y entonces después de dos días de que sí y de que no me enfermo, y siempre no me enfermo, pero tengo que dejar de hacer ejercicio, y abrigarme como si estuviera en Alaska, y comer sopitas y sentirme más de la chingada por mugre debilucha. Y al tercer o cuarto día ya me siento bien, y al quinto vuelvo a ir al defe y la misma cantaleta: se me vuelve a olvidar llevarme chamarra y bufando y/o rebozo y siempre es la miiiiiisma historia.

Y hoy, pues otra vez con la garganta cerradísima, no puedo ni respirar, me duele horrible cuando trago saliva, pero parece que otra vez no me voy a enfermar, pero mientras no podré hacer ejercicio nuevamente, y entonces me siento cerdísima y me doy una hueva impresionante por cómo funciona mi pobre cerebrito, si de verdad me conocieras.

Y luego últimamente me ha pegado la crisis horriblemente, (“mente” y “mente”) y ya estaba yo como todos mis compañeritos muertosdehambre contando los días y las horas y los minutos para la quincena, y que llega la quincena en CEROS!!!!! Y la pendeja de la administradora-contadora-celadora-cara de perro que me dice con su cara de pendeja (sí, pendeja mil veces) : “no, pus con la novedad que te descontaron todos los días que te fuiste de vacaciones”.

O SEA NO MAMESSSSSSSS!!!!!  De veras que aquí tu capacidad de asombro se abre así ilimitadamente. A ver pendeja, pero para eso yo meto mi oficio de vacaciones pinche mil días antes, para que pase por las mil instancias que debe de pasar, para que lo firmen y lo autoricen desde el puto gobernador hasta el puto perro que se orina en las llantas de mi coche afuera del trabajo y la señora de los dulces y entonces ya cuando el oficio peregrinó por todas las instancias habidas y por haber, termina en las oficinas donde pagan para que no me llegue ningún puto descuento.

Además, pendeja, explícame tú cómo me pueden descontar veinte días por supuestas faltas, cuando se supone que no puedes faltar así nomás, y que si lo haces, al tercer día consecutivo ya quedas automáticamente despedido. O SEA PIENSAAAAA PENDEJA, Y CONTÉSTAME. Y luego: “no pero con la novedad que hasta le debes a quiensea que te haya descontado, (uno se imagina así una puta oficina en el fondo de la tierra donde reciben nuestras checadas de entrada y salida y donde entes así indefinibles deciden cuánto te descuentan), porque tu quincena no dio para tanto descuento, así que todavía te van a seguir descontando para la otra quincena o para el aguinaldo o ve tú a saber”.

O SEA NO MAMESSSSSSSS!!!!!! A ver, respira hondo y profundo y cuenta hasta mil. Esto no puede estar pasándome, estoy mal de mi garganta, por el amor de los dioses, y cuando estoy mal de mi garganta no funciono, punto. Y me siento muy débil y desprotegida y vulnerable y quisiera estar en mi camita y me acuerdo que de niña siempre que me enfermaba de la maldita garganta (o sea todo el tiempo) nadie me cuidaba y estaba más sola que nunca y quiero llorar. Y luego, neta que ya estaba subsistiendo a base de moneditas y estaba esperando cual vil mortal la mugre quincena y NO MAMES, ¿por qué, dioses, por queeeeeeeé?

Y la pendeja: “no, pero deja hago  llamadas para ver qué onda y te lo tienen que regresar y…” PUES SÍ, PENDEJA, ÉSE ES TU TRABAJO ASÍ QUE APLÍCATE.  Y llama y reclama enfrente de mí para que yo vea que está realmente preocupada y cuelga y con la novedad de que nadie sabe nadie supo quién se equivocó, y que ahora procede hacer pinchemil oficios para que enmenden el error, y con la novedad de que el proceso de reembolso tarda tanto que, si todo sale bien, si mis plegarias son escuchadas, veré  mi dinero por ‘ai de enero, febrero o marzo. SÍ, SEÑOR, MARZO!!!!!!!!!!!!

Pero  no olvidar la pequeña frase: si todo sale bien, si los pinchemil oficios pasan por las mil instancias que deben de pasar.

O SEA NO MAMES!!!!!!!!!!!!!!!

Y ahora, me destrozaré los dedos de aquí hasta marzo, a veeeeeeer si de verdad me llega mi puto dinero. Y es que eso es lo peor de todo, deja tú que me hayan descontado, total. Deja tú que “es que sí te lo devuelven”, total. Deja tú que se tarden veinte meses, total. El daño ya está hecho porque fue un madrazo para yo y mis nervios, la gastritis y la colitis otra vez, y de aquí a que me lo devuelvan no dormiré en paz, independientemente de que sea o no una fortuna.

Pero lo peor, es que hace un momento me visitó una chica que dejé de ver hace tres años.  Linda. Humilde, económicamente. Estaba estudiando su carrera, ya terminó. Simpática, sencilla, siempre está sonriendo (ay, enséñame a sonreír).

Y que me cuenta… y que me cuenta que a sus dos hermanos, más jóvenes que ella, en estos dos años, les dio insuficiencia renal. Primero habían operado a su mamá. Después a un hermano la insuficiencia, después, su otra hermana. El hermano está deshauciado. Le ofrecieron un riñón, pero él no lo quiso porque no le garantizaban nada. Y yo queriendo preguntarle cómo es que no lo quiso, cómo es que aceptó la sentencia de muerte así nomás, cómo es que no intentó, cómo es que no luchó por vivir, cómo es que puede vivir ahora, esperando. ¿Cómo puedes vivir con el plazo establecido?????? Yo lucharía, yo intentaría, yo ME NEGARÍA A ACEPTARLO, como siempre, me negaría a aceptar lo venidero. Digo, todos vamos a morir y yo puedo morir mañana mismo, pero la gran diferencia está en SABER cuánto te queda. Y me muero por preguntar todo eso pero claro que no lo hago. A la hermana le trasplantaron un riñón, pero tiene que ir al defe todo el tiempo para tratamiento y medicinas, y si bien le va, el riñón le durará diez años. Y ella, mi amiga, feliz como siempre, dice “fue horrible, no sabes lo que pasamos” pero ahora sigue sonriendo. Y yo “no mames, y siguió estudiando y trabajando y soportando”.

Y me dice con toda la sencillez y sabiduría y aceptación del mundo: “es que hay que salir adelante”. Esa pinche frasesita tan manoseada pero mira, qué justa ocasión para usarla en su justa expresión. Y yo, ojalá que nunca sepa lo que significa vivir esa frase. ¿Ya ves? ya estoy pensando pura estupidez, porque me siento más mosca y más mosca y no atino.

O sea, ahora resulta que después de contarme lo que le pasa, hasta va a terminar consolándome a mí.

Y yo como siempre, sin saber qué decir. O sea, ¿es que qué puede decirse en estos casos? Pedir disculpas e irte a esconder debajo de una piedra.

Yo nunca he estado en un hospital como paciente. Y de visita, sólo he ido cuando a mi papá le quitaron la vesícula, nada del otro mundo, pero sí que recuerdo que  es algo horrible horrible rozarte con la enfermedad y el dolor ajenos. Nunca me he roto un hueso. Creo que ni a c
icatrices llego.

Y sin embargo, me odio porque soy un manojo de nervios. Nací con los nervios destrozados y de ahí en picada. Me atormentan muchas cosas, como:

– El cambio climático

– Los perros callejeros, quisiera adoptarlos a todos.

-La pobreza mundial

– La paz mundial.

– Que se va a acabar el agua

-La sobrepoblación

– “Que ya nadie lee”! horror!

– Que ya nada es como antes

– Los niños violados

– Las muertas de Juárez y de todos lados

– La violencia del narco (¡el niño sicario, por los dioses!!!)

– Y así puedo seguirle

¿Ya ves qué chafa????????? O sea, ¿eso quéeeeeeeee? Es como decir nada, NADA!!!! Es como nunca haber leído cualquier puto libro de historia elemental. Es como decir: mi preocupación del día es si hago del baño en el trabajo o si puedo esperarme a llegar a mi casa. Hazme el puto favor!!!!!

¿A poco no es lo mismo?!!!!!!!!!!!!!

 

Sí, definitivamente, a mi amiga debí pedirle disculpas y acto seguido irme a esconder bajo una piedra.

Quiero morir, capítulo II, parte 1, inciso a, parágrafo 3f, párrafo segundo

Publicado en

Querido blog, disculpa que venga a desahogarme a estas horas de la madrugada de las pendejadas que me pasan (nunca lo hago por aquí, ajá) pero no mames no mames estoy encabronadísima y no puedo dormir, tengo la gastrocolitis a todo lo que da, siento que me va a dar el vahido, quiero gritar  y mesarme los cabellos y nada nada nada me consuela. Además eres mi puto blog y yo hago contigo lo que se me hincha mi pinche gana y te aguantas.

Así que te aguantas y me escuchas, me acaba de pasar la gran tragedia, sí, neta, para mí es la gran tragedia:

PERDÍIIIIIIIIÍ MI PINCHE CÁMARAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Perdí mi puta cámara digital, que no tenía ni medio año de que la compre. Y acabo de darme cuenta, cinco horas después de que la perdí, siento mi sangre hervir, ya se me derramó la bilis, ya siento retorcerme de la gastritis que precisamente desde hace dos semanas de plano tuve que ir al doctor y estoy medicada contra la gastritis y he ido varias veces a que me monitoree y siempre me dice: “deja de hacer berrinches y deja de preocuparte y deja de ser nerviosa”. O sea, como si uno decidiera ser nerviosa o no, puta madre.

Y apenas esta semana empecé a sentir alivio y ahora me pasa esto.

No lo puedo creer, ya revisé con lupa el coche por si se me cayó de la bolsa y nada, ya vacié la bolsa por si no busqué bien, y nada, no mames, no puedo aceptarlo no puedo aceptarlo no puedo aceptarlo no puedo aceptarlo.

Ratita me dice: “ya duérmete, qué quieres hacer si no está, mañana temprano hablas a la tienda a ver si de casualidad allí la dejaste, y  a veeeeer si quieren devolvértela. Pero ahorita hazte a la idea de que ya la perdiste, no hay nada qué hacer, para qué te torturas. Sí, sí, pero así pasa, es un accidente y a todos nos llega a pasar..”

Ratita y medio mundo piensan así, razonan y aceptan las cosas, apechugan, son prácticos, son realistas y la madre.

PERO YO NO PUEDO SER ASÍIIIIIIIIIIIIIII MALDITA SEA, NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO NO PUEDO.

Me devano los sesos, repaso los acontecimientos y todo TODO TODO en mi cabeza es un: SI HUBIERA SI HUBIERA. Si no hubiera llevado la cámara, si la hubiera dejado en casa, si se la hubiera dado a Ratita en la tarde, si me hubiera dado cuenta de que la perdí a tiempo de regresar a la tienda para recuperarla, si si si si si si si si si si si sis isi

NO PUEDO ACEPTAR LOS ACONTECIMIENTOS

NO PUEDO ACEPTAR QUE PERDÍ ALGO

Y ES QUE NUNCA EN LA VIDA, LO JURO POR EL OSITO BIMBO, EN TREINTA AÑOS DE VIDA NUNCA DE LOS NUNCAS HABÍA PERDIDO UNA PUTA COSA, NI UN PINCHE CLIP, MUCHO MENOS ALGO DE MÁS DE DIEZ PESOS.

De niña, nunca de los nuncas perdí nada. De adulta menos. Soy la reina del desorden y del caos, tengo cosas valiosas (joyas, cámaras, dinero, papeles…) hasta en el suelo entre mil madres pero nunca nunca nunca he perdido nada, y además aunque sea un caos, tengo un inventario mental de dónde están las cosas, una guía por lo menos y siempre encuentro lo que necesito aunque a veces tarde días en encontrarlo.

Controlo el desorden al milímetro, en mi casa paterna nadie tocaba mis cosas (bueno, casi nunca había alguien en la casa, ja), si alguien osaba mover algo aunque sea un minimilímetro yo me daba cuenta.

El puto caso es que nunca había perdido nada.

¿Por qué es una desgracia? ¿Por qué no puedo evitar hacer berrinche? En prmer lugar, ya dije, porque nunca había perdido nada.

No puedo evitar desear regresar el tiempo y

y repaso y me emputa mucho más que precisamente tuve, como siempre, el cuidado de siempre guardar mi cámara después de sacar una foto. Fui al real con la focolugona y todo el tiempo estuvo lloviendo, y la neblina estaba a ras del suelo y se veía bien chingón y cada tanto yo sacaba la cámara y sacaba una foto y TENÍA EL CUIDADO DE METER LA PINCHE CÁMARA EN LA BOLSA, Y dos minutos después, vuelta a sacar la cámara y así. Y ENTONCES LA ÚLTIMA VEZ QUE SAQUÉ FOTO NO METÍ LA PUTA CÁMARA SINO QUE SEGURAMENTE LA DEJÉ EN EL PUTO MOSTRADOR DE LA TIENDA Y CÓMO NO ME VOY A EMPUTAR SI A PESAR DE QUE TUVE CUIDADO, AL FINAL LA CAGUÉ Y NO ME DI CUENTA HASTA CINCO HORAS DESPUÉS.

En quinta: siempre he procurado adiministrar sabiamente mi poquito dinero. Bueno, “sabiamente” es un decir, mejor dicho como el señor me ha dado a entender y en un completo caos, como siempre, pero me ha funcionado, trato de seguir  una regla básica: no gastar más de lo que gano y endeudarse es para casos extremos: desgracias, accidentes, enfermedad. Yo pienso que algo básico es la actitud que tienes hacia el dinero: yo procuro usar el dinero para, y no que el dinero me use a mí. Trabajar para vivir como tú quieras, en la medida de lo posible; y no vivir para trabajar como burro sin ver resultados favorables.

Pero en años pasados, muchos años a decir verdad, he estado en la pendeja total: justamente esta puta semana he hecho remembranza de mis finanzas anteriores y he hecho cuentas y llegué al triste y puto y deprimente descubrimiento: ANTES YA PUDE HABERME IDO A EUROPA, INDIA, ESTADOS UNIDOS Y CHANCE A BUENOS AIRES TAMBIÉN. Y NO LO HICE. Tenía lo económico pero lo demás no.

Y AHORA QUE ESTOY DISPUESTA A ENMENDAR SEMEJANTE ERROR, NOOOO TENGO DINEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Pinche vida, pinche sentido del humor que tiene.

Bueno, no importa, me dije a mí misma, hago sacrificios sobrehumanos y me aguanto y ahorro. Además, me consolaba baratamente: “no, pus cada quien tiene sus tiempos y el mío apenas llegó, si no me fui antes ha de haber sido por algo (y no nada más por pendeja), seguro hubiera sido como si mi perro sale de viaje: regresa igual de perro que antes”. Dejo de gastar en madre y media que NO NECESITO (ya dije que las cositas de plata son aparte y además me iba a limitar mucho más en otros gastos para porder solventarlas) y ni modo, a esperar a reunir lo suficiente para el primer viaje de esta gran etapa de mujer premenopáusica de mi vida. Y ahí estoy yo, alegremente, haciendo de tripas corazón y limitando mis gastos y ¿qué pasa?

Y ADEMÁS TENGO QUE REEMPLAZAR LA PUTA CÁMARA, O SEA, ERA LA ÚNICA DIGITAL QUE TENÍA, Y ESTAMOS DE ACUERDO EN QUE A ESTAS ALTURAS DE LA VIDA SI NO TIENES CÁMARA DIGITAL NO ERES NADIE, SI NO CÓMO SUBES COSAS A TU BLOG Y CÓMO PRESUMES TU PATÉTICA VIDA SOCIAL EN EL FACE Y CÓMO CAPTURAS ESOS BELLOS MOMENTOS FAMILIARES Y LA CHINGADA.

O SEA, QUE NO SOLAMENTE PERDÍ TRES MIL PESOS A LO PENDEJO YJUSTO CUANDO ESTOY EN LA ÚNICA ÈPOCA DE MI  VIDA EN QUE NECESITO EL DINERO DESESPERADAMENTE A CONTRARELOJ Y NECESITO CUIDARLO MÁS QUE NUNCA, SINO QUE ADEMÁS DEBO HACER EL PUTO GASTO PARA COMPRARME OTRAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

O SEA QUE DEBO DESEMBOLSAR, NO SÉ ¿CUÁNTO CUESTA UNA CÁMARA BARATA, DOS MIL, TRES MIL? O SEA, YA GASTÉ DOCE MIL, Y ME FALTAN DOS MIL MÁS????????????????????????????????????? ¿EN UN PINCHE RATO?????????????????????????????????

Y ahora, por primera vez en mi vida, llegar a la tienda y “no pues deme la cámara más baratita que tenga de diez putos miserables mega pixeles”. NO mames no mames, porque no es lo mismo comprarte algo modesto porque se te da la gana, y no porque no te quede de otra.

¿Ya ves por qué carajos no puedo dormir? ¿Por qué carajos no es sólo la pérdida de la puta cámara? ¿Por qué no puedo tener la entereza de Ratita y de medio mundo?

¿Por qué me odia el universo, por qu`´e por qué por qué???

No, ya en serio, mi ardillita me está diciendo otra cosa: seguro, paaaaara variar, mi puto inconsciente o como se llame, me está saboteando por milésima vez.

Si no cómo chingados me explico que justo ahora “me pase” lo que nunca antes. Que justo ahora, mis centavitos me empiecen a fallar misteriosamente cuando son lo ÚNICO LO ÚNICO LO ÚNICO QUE ME FALTA PARA LLEVAR A CABO LOS PLANES QUE SIGNIFICAN TANTO PERO TANTO PARA MÍ.

Digo, es eso, o que estoy siendo víctima de un “trabajo” MAÑANA IRÉ CORRIENDO A DONDE PARE DE SUFRIR PARA QUE CUREN TODAS LAS MALDICIONES QUE SEGURAMENTE ME ESTÁN HACIENDO Y ME VENDAN EL ACEITE ESE QUE ALEJA LOS DEMONIOS.

Es eso, o que el universo entero gira a mi alrededor y de pronto se ensaña conmigo y se pone en mi contra.

Eso, o que Saturno está en conjunción con Marte  y en interjección con Plutón (¿Todavía existe Plutón o ya no vivo en el mismo puto universo que me enseñaron en la primaria?) y entonces Libra está pasando una mala racha que no terminará sino hasta la próxima glaciación.

Bueno, pero como dirían mis sabios compañeritos pueblerinos para justificar su miseria  producto de sus pendejas decisiones: “como sea, el dinero va y viene, ya dios dirá, qué tal que ahorita me muero y de qué sirve haber ahorrado o haberme privado de un gusto, total, mejor me lo gasto ahorita, al fin que dios aprieta pero no ahoga” y no sé qué madres más. Ay qué susto, bien que me sé el pinche discursito.

O también puedo aplicar la técnica del: “podría ser peor: pude haber perdido la cámara reflex que esa sí cuesta un madral y está re chula y ni cómo conseguir una igual; o pude haber perdido (y aquí enumero todo la más valioso que pude haber perdido; o pude haberme roto la pata; o pudo caerme un rayo” y así.

O también puedo aplicar la técnica del: “no, pues es el karma, pagué una deuda de mi vida pasada y pues ya estamos a mano y entonces salgo ganando. O fue un karma positivo y me pasó esto medianamente malo en pago de que no me pase algo terriblemente malo que me iba a pasar si no perdía mi cámara”

Eso, o que fue un castigo divino porque gasté la misma cantidad (¿eh, cómo las señales divinas concuerdan misteriosamente?) en adornos, y entonces es una señal de que mi científica y contundente teoría de las joyas vale madres y estoy cometiendo el pecado de la gula y la vanidad.

Eso, o que lo que el universo quiere decirme es que no debo viajar a ningún lado porque algo terrible me pasará si lo hago y por eso me está saboteando económicamente.

No, no mames, ya mejor me voy a dormir antes de que enloquezca por completo.

Quinientos pesos

Publicado en

A ver si aprendo (aunque lo dudo mucho, porque no ha sido la primera vez)

-Un tanque más un cuarto de gasolina

-O sea, tres o cuatro viajes al df.

-O sea, no sé cuántos viajes al trabajo.

-Diez entrenamientos de spinning.

-Una blusa.

-Una falda.

-Un suetercito

-No sé cuántos tragos (que no sea cerveza, plis, iuc)

-Un coordinado de panti y bra bien lindo y elegante

-Un corsé de encajito al que le traigo ganas desde no sé cuándo.

-Unas ocho comidas para llevar de la Zarza, deliciosas.

-Un mes de cable con hbo.

-Dos meses de cable básico.

-Cuatro bimestres de luz

-Medio tanque estacionario de gas

-O sea, medio año, MEDIO AÑOOOO MALDICIÓN, de agua caliente en el baño.

-Tres peluqueadas de mi shnautzer

-O sea, una año de peluqueada del perro

-Dos pedicure

-Un corte de cabello

-Dos o tres discos originales, un chingo de piratas

-Una cena

-Diez entradas al cine

-12 lavadas de coche

-18 té chai

-30 jugos verdes

-Unas arracadas de plata

-Una pulsera de plata

-45 jugos de arándano

-(Casi hasta el último, claro) Un libro o dos, dependiendo. O la quinta parte de Las memorias de Casanova, edición completa y blablabla

-No sé cuántas horas de trabajo

-Dos bolsas de no sé cuántos kilos de alimento para perro.

-Dos macetas bien bonitas para adentro de la casa.

-Una sesión de spa

-Cinco pantimedias con grabados, preciosas

-Casi un maquillaje Clarins

-Una crema autobronceadora

-Cuarenta cajitas de leche santa clara sabor capuchino

-O sea, cuarenta desayunos megaexpress

-Mes y medio de renta de celular

-Un delineador y medio para los ojos Clarins.

-Cinco casi seis helados Häagen Dazs

-Media cita con el dentista.

-Tres radiografías sencillas de mis dientes

-No sé cuántas medicinas

-Seis películas para mi cámara

-Diez focos ahorradores

-Veinte botellas de suavizante de tela

-Veinte quesadillas, veinte tacos, veinte alambres, veinte sushis, veinte hamburguesas, veinte sopes, veinte veinte veinte. Bueno, no, pero sí.

-Tres o cuatro entradas al teatro

-Dos entradas a un concierto

-Dos entradas para Carmen

-Una noche de motel

-Ocho rodilleras elásticas

-Un par de guanteletas de box

-Cinco silbatos

-Diez llamadas

-29 condones (también al último)

-¿Cuántos viajes de metrobús? Nunca me he subido, qué trauma

Y yo que me creía imaginativa…

Publicado en

Yo que quiero socializar honesta y fraternalmente con mis compañeritos (a quienes no les baila un frijol en la panza, me consta porque ahi me tienen cada mes cambiándoles sus vales y pasándoles crédito del cel), y sus pláticas son (textual):

-Un tío tiene muchísimo dinero, vive en Nueva York y su casa es de tres pisos. Todas las vacaciones me invita, “ven yo te pago tu boleto de viaje redondo y tus gastos, también de tu hija”, pero pus yo no he querido ir… Y otro tío caga dinero, y el amigo de mi hermana gana quinientos mil pesos al mes, se acaba de casar, el vestido lo trajo de París, le costó ciento ochenta mil, se fueron dos meses a Europa, luego a África y terminaron jugando una semana en Las Vegas.

-Pues yo tengo un tío que vive en México {o sea estamos en México, ¿no? Traducción: ciudad de México y zona metropolitana, porque no distinguen Tepito de Ecatepec de cd. Satélite de Cuautitlán Izcalli de Santa Fe. Traducción más precisa (¿?): todo lo que está fuera del pueblo de diez casas hacia el df es México}, no sé dónde exactamente pero es una colonia muy elegante puras casas residenciales, pone un árbolototototote de tres metros, afuera monta un trenecito con muchos regalos. Y otro tío tiene muchas propiedades y bodegas que renta a empresarios, le acaba de regalar dos casas a su hijo de siete años. -Ay, pues el mío a su hija de dos años! -El otro día se fueron a Europa y llevaron ciento cincuenta mil sólo para gastos… -Pues yo  no me compro una Lobo sólo porque me da miedo manejar, que si no…

Mejor me regresé a mi cuchitril

Post extenso, pero con moraleja edificante

Publicado en

Uno de mis innumerables defectos y creo el más importante y dañino que-me-ha-llevado-al-callejón-sin-salida en el que ahora estoy en mi vida, es la inconstancia y desidia. Para ejemplo mis dientes. Desde hace cinco años tengo frenos, cuando se suponía que con dos bastaba. Todo porque simple y sencillamente… no voy al dentista en las citas correspondientes.

Pero remontémonos al principio. Cuando tenía 6 años mi mamá me llevó al dentista en un hospital o algo así de Tlaltelolco, por parte del issste de su trabajo. Para conseguir la maldita cita con el ortodoncista fue todo un triunfo burocrático que llevó meses. Recuerdo que al fin lo logramos y fuimos a mis citas, teníamos que llegar casi de madrugada, yo faltaba a la escuela y mi mamá a su trabajo, me sacaron moldes de mis dientes para hacerme los frenos, etc. Cabe aclarar que mis dientes no estaban mal, era una ortodoncia por demás sencilla. El caso es que ahí mis recuerdos se borran, cero hospital, cero dentistas, cero frenos, cero desmañanadas. Pasaron los años y ya siendo yo una jovenzuela que me surge la duda y le pregunté a mi madre que qué onda, por qué finalmente nunca tuve frenos ¿acaso mis recuerdos eran invento de mi imaginación traicionera? “No, me respondió, así fue. Lo que pasa es que finalmente tu papá y yo decidimos que mejor no, que tus dientes no estaban tan mal, y que no había que fomentarte la vanidad y que te conformaras con el aspecto con el que habías nacido”. O sea, ¿what? Que alguien me explique por favor. Después de tanto desmadre, fíjate que mi mamá dice que siempre no. Y luego su rollo estúpido de la vanidad y todo eso. Pues les falló su gran ambición de educarme en la profundidá del alma a través del no te ocupes de tu aspecto, ese envoltorio transitorio que se han de comer los gusanos, fue como si usaran la psicología inversa porque si algo me ha obsesionado es el cómo me veo y la flacura y soy una consumista atrabancada de ropa y chunches para el pelo y maquillaje y zapatos y…para qué le sigo.

Y los años siguieron hasta que me entró la idea de pagarme yo la ortodoncia para que mi dentadura fuera per-fec-ta. ¡Claro! ¿Por qué diablos no se me había ocurrido antes? Si ya soy mayor de edad y desde hace añísimos tengo solvencia económica y toda la cosa. Y cuando una idea se me mete en la cabeza y peor, cuando esa idea tiene que ver con la perfección… bueno, pues que me lanzo con el dentista, el primero, cabe aclarar. Ahora reconozco que era un dentista medio chafa, baratero, vulgarzón y caía en el hígado. Yo tenía pocos meses de vivir en mi pueblo de diez casas, así que fui con el primero que vi; debí sospechar en cuanto miré su título salido de universidad de pueblo. Valoró mi boca y aceptó que era un proceso muy sencillo que no requería de braquets con fierros, sino que bastaba con la madre esa quitapón que es un fierrito solo que va por enfrente de los dientes para alinearlos. Ahh peeero si yo quería, podía modificar mi bonito perfil y convertirlo en maravilloso y fotogénico, quitándome ¡cuatro! premolares para, ahora sí con braquets y fierros y dolor y apretar tuercas, jalar toda mi dentadura hacia atrás. Mi perfil nunca me había convencido, mis amiguis niñas bien de la santa alianza francesa (por sus precios manchados) se habían realizado el mismo proceso, y me dio por mi lado flaco y acomplejado, de modo que acepté más que raudamente.

Me hizo mi presupuesto para dos años (el precio debió haber sido otra señal de alarma, pero yo no tenía referencias con qué comparar) ¡Fue horribleeeee! Soy chillonsísima para el dolor y odio odio odio que te anestesien la boca, no sé que odio más, si el dolor o las agujísimas con anestesia y la falta de sensación y la baba saliéndote sin control y la sangre y el sabor y guácala. Total que me tuvo que inyectar muchas muchas veces porque yo seguía sintiendo dolor y resulta que mis dientes son sanísimos con unas raizotas que nomás no querían ceder. Fue como en la edad media, él con unas pinzas jale y jale con todas sus fuerzas. En cuanto sacó el primer diente me arrepentí con toda mi alma de mi decisión (por el dolor, no por mi anhelado perfil); pero demasiado tarde, ya sin un diente, pues a fuerzas tenía que seguirle con los otros tres.

Total que me colocó los braquets y tenía que ir cada mes durante dos años. Solamente fui como 8 veces en un año y el siguiente simplemente me desaparecí, no me pregunten por qué. Como a los dos años y medio de haber iniciado todo el desmadre pensé que ya era hora de hacer algo al respecto, pero ¿cómo regresar con el mismo monito después de tanto tiempo? ¿Pero y las citas que ya le había pagado? Como ya tenía a quién preguntar en el pueblo, me recomendaron a uno que fregoncísimo y careeesimo. (Véase cómo aunque sea aprendo del error y procuro progresar y estaré acomplejada pero ante todo hay que procurar la salud y lo barato sale caro). En efecto, consultorio nice en colonia medio nice a dos cuadras de mi casa, doctor mayor, canoso, respetable, título de la UNAM y un chingo de diplomas y sus pacientes puros niños con uniforme de la escuela más cara del pueblo, profesionalismo y seriedad. Apenas alcancé lugar en su saturadísima agenda, a tres pacientes nos citaba a la misma hora, con tal de acaparar más. Me mandó sacar un chingo de radiografías (cosa que el primero nunca hizo), me hizo un presupuesto que casi me voy de espaldas, yo pensaba que ya iba de salida pero me demostró con un programa en la compu muy acá de animación que me faltaban casi dos años y me sentí muy bien porque por fin estaba en buenas manos. Para entonces ya se me habían caído algunos braquets, así que me puso unos muy de última tecnología y otros los conservó. Tenía que darle un anticipo enorme y cada cita mensual de diez minutos me costaba mil pesos, de la cual yo salía adolorida porque me apretaba las tuercas y durante días no podía comer más que sopitas.

Todo bien hasta que en marzo pasado fui a mi cita, y me programaron la del mes siguiente, fecha que simplemente… se me olvido, sí, como los niños chiquitos, “se me olvidó”. Como su agenda está llena para todo el mes siguiente, pues me dio miedo ir a sacar nueva cita, me dije: “mejor voy sin avisar y me espero hasta que pueda atenderme”. No era tan mala idea, de no ser porque pasaron semanas y semanas y… no iba ni hablaba ni nada. Y ESO QUE EL CONSULTORIO, COMO YA DIJE, ESTÁ A DOS CUADRAS DE MI CASA. ¿Qué diablos pasa conmigo? Conforme pasaba el tiempo, pues más me paralizaba porque ¿ahora qué le digo, cómo justifico los meses que no he ido? Me va a regañar, qué miedo. (o sea, como si tuviera cinco años). Pues el caso que ya es octubre y de plano tuve que reconocer que ya no fui, hasta tengo varios braquets zafados. Ya a estas alturas no le puedo decir nada decente, y además qué tal si me cobra por volverme a recibir y ya no va a respetar el presupuesto inicial y blablabla. A estas alturas ya debería estar usando el maldito detenedor, pero bueno, si me pongo a hacer cuentas no sólo de tiempo sino también de dinero…

Entonces, pooooor fiiinnnn, encaré la situación y fui… a oooootro dentista (por favor, por favor, por favor que sea el último), ya no cerca de mi casa (qué ganas de complicarse la vida, de veeerasss), consultorio nice en colonia nice en placita comercial nice, decorado nice y todo muy bonito. Okay, semanas antes, primero ir a sondear el sitio, bien. Segundo, solicitar cita, que me dieron para dos semanas después (o sea para antier) porque también está saturado. O sea, el tiempo sigue pasando pero si ya dejé pasar nosécuántos meses, pues dos o tres semanas más es lo de menos, no?

 Antier fui a mi cita. Hasta el momento, sólo había tratado con su secre, llené una boletita con mis datos personales (en ocupación y quién lo recomendó no puse nada) y veía a sus asistentes pasar y una de ellas me invitó a entrar al despacho del doctor “ahorita viene, tome asiento”. Me senté y la puerta quedó a mis espaldas. Cuando entra el doctor… NO MAMARRRRRR, BECCA, NOOONONONONOOOOOOO, EL MONITO MÁS GUAPO DEL MUNDO, así de noooooooo mames, qué Brad Pitt ni qué mamadas, nonononono, todavía no me recupero de la impresión. El monito está guapérrimo, de portada de revista internacional, de anuncio de lentes prada, de anuncio de relojes cartier, nonoonnonono, fue una impresión cardiaca, deberían poner un letrero de advertencia.

Fue una situación de trágame tierra. Yo muy cómoda e inocentemente sentada y él que entra por mi costado, desde atrás. Yo tuve que voltearme, sentada, para saludarlo de frente desde que él iba entrando, pero que recibo la cardiaca impresión de su guapura. Ya me imagino la cara de estúpida que debí haber puesto, no se me cayó la baba porque al mismo tiempo lo saludé de mano y volví enderezarme en mi asiento. Nononoono, y además de guapo, inteligente, con una personalidad increíble, voz de anuncio de radio, mirada firme, inteligente, cuerpo delicioso, con un porte impresionante. Lo único malo es que deja entrever una leve actitud aprendida de joven emprendedor acorde con estos tiempos competitivos: el tono de voz y  movimiento de manos que han de enseñar en los cursos del tec o en los cursos gringoides para desarrollar una personalidad emprendedora, “agresiva”, convencer al cliente y ser rico y exitoso. Pero nada grave, cuando habla y su mirada es más que inteligente. Se le perdona porque se ve  jovencísimo, como de treinta y cinco.

Desde hace varios años domino con maestría el difícil arte de ocultar el nerviosismo, pero esta vez valió madres. En cuanto lo vi sentí cómo me puse roja roja roja, y entre más lo trataba de dominar, más roja me ponía, hasta sentía mis orejitas calientes. Fue horrible. Y él sentado frente a mí interrogándome y lo peor, dándose cuenta de lo nerviosa que me había puesto, y lo peor, tratando de ser amable y fingiendo que no se había dado cuenta.

Yo que pensé que me iba a atender de cero, pero que indaga sobre mi historial dental. Después de varios minutos eternos sentí que el color se iba y me tranquilicé, pero ya había dicho varias tonterías. –Es que tengo meses sin seguir el tratamiento. -¿Y por qué? –Es que mi dentista ya no está- Es que cómo le iba a explicar por qué dejé de ir si ni yo misma lo sé, tenía que inventarle algo. Puedo decir mentiras sin titubear ni planearlas fríamente, pero lo difícil es mantenerlas conforme avanza el interrogatorio. –Ah, ¿se fue? –No, más bien yo me vine. -¿Dónde estabas? –En el df. -¿y no tienes nada nada nada de tu tratamiento? ¿No puedes recuperar radiografías, avances, reportes? -…No… -Mmmh, es que en casos como  el tuyo, entre los dentistas nos comunicamos y nos enviamos los historiales, así es más fácil. O incluso los recomendamos con algún dentista del lugar al que se van a mudar los pacientes. ¿Con quién estabas?- Hasta aquí todo iba bien, pero esta pregunta me tumbó mi teatrito: titubeé y mis ojos miraron hacia el lado (signo evidente de que estamos mintiendo) – Ayyy no me acuerdo, uno en la colonia Roma. Trágame tierra por favor – Bueno, mira, pues necesito estas radiografías y blablabla y eres una paciente muy joven (dios, vio mi edad en el papelito y me considera joven), y blablabla y ¿ya conoces bien el pueblo? y blablabla y te reviso y con las radiografías ya podremos hablar de tiempos y presupuesto y pásale aquí para revisarte y te hicieron un buen trabajo, te faltan estos detalles, tienes muy buena mordida, ¿te sacaron dientes? tienes dos técnicas diferentes, y me hablas cuanto antes para darte cita, y cuídate mucho, y nos vemos. Y yo de: por qué diablos no vine más arreglada, no me veo tan peor pero tengo días mejores, no es que quiera ser adúltera ni siquiera se me da el más leve coqueteo y el monito ni modo que se fije en mí y se ve súper profesional, pero de todos modos. Bien me dijo hace años mi mentora de estilo y personalidad que diario debía arreglarme super nice, si hasta me enseñó a hacerlo a conciencia y me diseñó mi look de señora-jovencita-profesionista-esposamodelo y yo que no le he hecho caso y sigo vistiéndome con jeans y maquillándome en cinco minutos y ahora veo las consecuencias y comprendo el sabio consejo de mi mentora pero pus ya pa’qué. Pero no me está interrogando solamente con las palabras, sino que me observa atentamente mientras habla, observa mi postura, mi cuerpo, mis manos (por fortuna me puse mis anillos finos y de gusto impecable y mis aretes), así que voy a poner mi mirada de qué profunda soy y segura e intelectual de izquierda y lo miro a los ojos directamente y acuérdate de sonreír que todo-mundo te dice que la sonrisa te cambia completamente el rostro, pero claro, una sonrisa neutra, profunda, imparcial de no-me impresiona-tu-físico-espectacular y ash, pobre de mí.

Moraleja: no sean inconstantes por favor. Se van a ahorrar tiempo y dinero y vergüenzas y mentiras.

O sí, y puede que conozcan al monito o monita más guapo(a) del mundo y logren una dentadura per-fec-ta porque la primera opción me hubiera dejado bien chafa.